TU GUARDARAS EN COMPLETA PAZ A AQUEL CUYO PENSAMIENTO EN TI PERSEVERA, PORQUE EN TI HA CONFIADO.

Isaías 26:3

La tensión acallada no es confianza. Es solamente ansiedad comprimida. Con bastante frecuencia pensamos que estamos confiando, cuando en  realidad solamente estamos controlando nuestro pánico. La verdadera fe no solamente da un exterior sereno, sino que también da quietud en el corazón.
Amy  Carmichael da una hermosa ilustración de la naturaleza acerca de esta clase de confianza.

El pájaro sol, uno de los más pequeños, originario de la India,  construye un nido colgante sostenido por cuatro frágiles hebras. Es una obra de arte realmente delicada,  con techo, porche, que un poco de agua o el toque de un niño podría destruir. La señora  Casmichael vio que uno de estos pájaros  estaba construyendo su nido justo al comienzo de estación del Monzón.  Pensó inmediatamente  que por primera vez había fallado la sabiduría del reino animal, porque ¿Cómo podría sostenerse una estructura tan delicada en tal estación con vientos y lluvias torrenciales? Llegó el Monzón, y desde su ventana, miraba el nido que se balanceaba en su rama movido por el viento.  

Entonces noto que el nido había sido colocado  de tal manera que las hojas que estaban más arriba formaban pequeños canales que  impedían que el agua cayera sobre el nido. Allí estaba el pájaro sol echado, con su cabecita en el porche, y cada vez que una gota caía sobre su pico largo y curvado, lo succionaba como si fuera néctar. Las tormentas se desataron con toda su furia, pero el pájaro sol seguía echado sin temor, tranquilo incubando sus huevitos.

Tenemos un reposo de mente y alma más sustancial que el del pájaro sol: ¡Tenemos las promesas de Dios! Ellas bastan, no importa cuán terrible sea la tempestad. -J. C. Macaulay.

MANANTIALES EN EL  DESIERTO
ESCRITO POR: Señora Cowman