ASI QUE TODAS LAS COSAS QUE QUERÁIS QUE LOS HOMBRES HAGAN CON VOSOTROS, ASI HACED TAMBIEN VOVOTROS CON ELLOS.

Mateo 7:12

Este lenguaje universal es un lenguaje de acción. Comprendo que tienes un corazón bondadoso, porque tu bondad toma la forma de una carta o un hecho misterioso: puedo ver tu bondad. Comprendo cuanto amas a tu familia porque tu amor por ellos toma la forma de dedicación y trabajo arduo en pro de sus necesidades. De la misma manera llegamos a conocer el amor de Dios.

Por muchos siglos Dios, en su sabiduría hablo a los hombres por medio de palabras puestas en labios de profetas, sacerdotes, escribas y santos y los hombres no alcanzaban a darse cuenta exactamente de las cualidades de Dios. Entonces, cuando todo estuvo listo, El hablo de una nueva manera: "y aquel Verbo fue hecho carne y vimos su gloria, lleno de gracia y de verdad". El amor de Dios tomo forma en una vida que notros podíamos ver, en una muerte de cruz, que contemplamos. Y desde entonces los hombres han dicho: Dios es como Jesucristo. El amor de Dios es como la cruz. En esto consistió la Encarnación. Dios tomo forma de carne ante los ojos del pueblo. Finalmente, Dios había hablado el lenguaje universal de la acción.

Un día Jorge Washington tuvo la tentadora oportunidad de predicar un sermón sobre el amor al prójimo. Cabalgaba por los campos en compañía de algunos caballeros. El ultimo caballo tiro al suelo varias piedras de un cerco al  golpearlas con una pata, y dejo una abertura apreciable. Washington sugirió que se detuvieran a reparar el cerco, pero los otros se encogieron de hombros; sin decir nada más, Washington siguió con ellos. Cuando la partida se hubo dispersado, uno de ellos, al dirigirse a su hogar, hallo a Washington en el cerco dañado colocando cuidadosamente las piedras en su lugar.
-General -Lo reprendió -Usted es una persona demasiado grande para hacer eso.
-No -Le contesto Washington, mientras inspeccionaba el trabajo realizado  -. Tengo  la estatura exacta.

Washington estaba predicando un sermón en el lenguaje universal de la acción. Al dueño del cerco las palabras no le habrían servido de nada, pero aquella acción de buena vecindad hablaba de por sí.  Si de todo corazón deseas decirle a alguien que lo amas, díselo en el menos número de palabras y demuéstraselo en acciones de amor.
 
MANANTIALES EN EL  DESIERTO
ESCRITO POR: Señora Cowman